Pacha, las cerezas que han dado la vuelta al mundo


Los inicios de una gran marca


Inició sus actividades en una pequeña discoteca de Barcelona. Fundada por Ricardo Urgell, hijo de un ingeniero. La cultura hippie fue determinante en los años sesenta en la cultura occidental y a España llegó de la mano de los turistas extranjeros que empezaron a visitar el país en esa década.

Es entonces cuando un joven Ricardo, trasladado a Sitges a vivir, decide montar su primera discoteca inspirándose en otra que había conocido, la discoteca Tiffany´s. Más tarde se trasladó a Ibiza, donde abrió la primera discoteca PACHA, que triunfó sobremanera en la isla.

En los años ochenta, tras un recorrido por varios lugares icónicos de la noche estadounidense, Ricardo Urgell adquirió el madrileño Teatro Barceló, donde aprovechando los inicios de la conocida etapa de la “Movida Madrileña” abrió su discoteca PACHA en Madrid. Las personalidades más importantes de Madrid en aquellos años pasaron por la discoteca. En los años noventa la eclosión de los DJ´S hizo actualizarse a PACHA, evolucionando desde sus inicios hippies hacia un marcado carácter más comercial. 

Todo esto desembocó en un nuevo modelo de negocio, basado en las franquicias, que significó la apertura de locales PACHA en Portugal, Italia, Japón, Argentina o Estados Unidos. Ya en la década de los 2000 se sumaron a esta lista nuevos países como Inglaterra, Holanda o Bélgica. PACHA empezó en ese momento y coincidiendo con un reconocimiento de su marca como algo lujoso, a crear líneas de ropa, productos personales (fragancias, etc.) y otro tipo de merchandising. 
La expansión del modelo de negocio para adaptar a PACHA a las nuevas necesidades desembocó en la apertura del Hotel PACHA en Ibiza y, poco después, del Resort de lujo PACHA, en la misma isla.

En 2010 Urgell inauguró el “Lío”, un local en Ibiza que es un Restaurante-Cabaret que atrae a personalidades de todas las esferas. En 2017 Urgell decidió vender su compañía a Trilantic por una cifra de 350 millones de euros.

El modelo

Los inicios del grupo fueron vitales, pues la diversificación y reparto de tareas hizo que los propietarios del negocio, con Urgell a la cabeza, conocieran ampliamente el producto, los servicios y como trabajarlo y/o mejorar y adaptarse.
Otro de los puntos destacables es la propuesta de valor escalable de la marca. Esto significa que la empresa puede crecer y escalar, a través de diferentes formas, en este caso fueron las franquicias. Esto se puede trasladar a través de testeos en el local original para poder generar Sistemas de negocio, dotando posteriormente de un sistema normativo y de un marco de negocio que luego podrán emplear las franquicias.
Por último, destacar el final de la empresa en manos de Urgell. Hay empresarios cuya estrategia de exit (esto es el momento de dejar el negocio) consiste en legar la empresa a sus herederos, otros salen a bolsa y, en el caso que nos ocupa, se decidió la venta de la empresa a otras marcas ajenas por varios millones de euros.


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